Transcribo a narración da viaxe de Pablo Damonte, arxentino e porteño afincado en Corcubión, entre Vigo (onde está o consulado arxentino) e Corcubión, en transporte público.
La mínima distancia entre dos puntos en el mismo plano es la línea recta
El plano geográfico es tridimensional, por lo que las variaciones de altura dan resultantes diversas para las ecuaciones de distancia.
Desde su origen, el hombre ha desarrollado técnicas para trasladarse de un lugar a otro sin prácticamente sudar. El lunes, para ir desde Vigo a Corcubión tampoco me vi obligado a sudar.
Sólo me demoré 30 minutos en Vigo para llegar desde donde yo me encontraba hasta la estación de buses (una distancia de 15 kms). A las 16:30 horas, después de esperar 20 minutos, salió el bus. Las frecuencias entre Vigo y Santiago no resultaron un problema.
Recorrimos aproximadamente 91 kms en 1:30. En auto tardaríamos aproximadamente 50 minutos.
En Santiago, el horario de los buses á Costa da Morte por la tarde era a las 15, a las 16:15 y a las 19:30. Por ello, me vi forzado a esperar 1:30 para tomar el bus.
Me resultó curioso el anexo del boleto (billete) que sería necesario para el trasbordo que nos prometieron en Baio.
Al llegar a Baio el tiempo transcurrido era de 1:30 horas aproximadamente. Descendimos como pasajeros obedientes para esperar el bus que nos llevaría hacia nuestro destino final. El chófer nos animó diciendo que estaba en camino, a cinco minutos.
La sala de espera era la acera misma, no había bancos, ni refugios para el clima, ni bares próximos, ni siquiera una ventana abierta en el edificio de enfrente para entretenerse un rato. Así estuvimos esperando 20 minutos.
Al llegar el otro bus subimos como pasajeros obedientes, entregamos nuestro boleto anexo de trasbordo y viajamos, como alguna vez soñaron nuestros antepasados, con la mirada clavada en el horizonte.
Recorrimos aproximadamente 75 Kms en 2:20. En auto tardaríamos sobre 1:15.
En total, gasté unos 18 euros en los dos pasajes (Vigo- Santiago y Santiago-Corcubión). Y tardé 5:20 para recorrer 166 Kms. En auto se llegaría en 2 horas.
Quizás A Costa da Morte tenga suerte y se pongan de moda los viajes medievales, travesías ubicadas en el tiempo y en el espacio en que se sucedieron. Siempre y cuando el feísmo urbano y la agresión paisajística dejen de salpicar de modernidad estas tierras inhóspitas, Dios no permita que el progreso nos permita viajar como contemporáneos. Sino, estaría todo perdido.
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